Las cosas cambian

1998.

El grupo, casi al completo, quería apuntarse a la maratón de fútbol sala, previa al comienzo de la temporada. Había que estar atento cuando menos para no quedarte sin plaza en el equipo porque eramos un buen puñado de colegas que queríamos jugar. Si o si. De resaca o sin ella. Frescos o hechos polvo. Pero jugábamos. Y nos sobraba gente.

2011.

El equipo ya está formado, son 12 temporadas jugando juntos algunos y otros, la mayoría, exiliándose por estudios o trabajo durante temporadas enteras y volviendo al equipo después. Con tanta tradición no somos capaces de armar un equipo para la maratón previa al campeonato; nos falta gente por todos lados, no juntamos ni a un quinteto inicial con las fichas del equipo 2011/12.

Las cosas cambian... y nuestro estado físico, más.